El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) enfrenta una nueva y severa crisis en el transporte público. La Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), junto a otras entidades del sector, confirmaron que las empresas comenzaron una reducción progresiva del 50% en sus servicios nocturnos. La medida, descrita como un “recorte técnico y racionalización de recursos”, golpea de forma directa al 36% de los pasajeros de la región que dependen del colectivo para regresar de sus trabajos o estudiar en horarios tardíos. De acuerdo con las cámaras patronales, la drástica decisión responde a una asfixia financiera insostenible generada por el atraso en el pago de las compensaciones tarifarias (subsidios) por parte del Gobierno nacional. Las empresas denuncian un descalce económico de 40.000 millones de pesos acumulado entre los meses de junio y octubre. Marcelo Pasciutto, director de CETUBA, explicó la gravedad de la situación en declaraciones radiales: “Las empresas no tienen ingresos para funcionar; estamos decidiendo racionalizar el servicio para administrar el combustible que nos queda y evitar una parálisis total en las horas pico”. Según el dirigente, el Estado proyectó ingresos para el sector por $280.000 millones, pero la recaudación efectiva apenas alcanzó los $240.000 millones debido a errores de cálculo oficiales y a una menor cantidad de viajes registrados