El rompecabezas político que ofrece Julián Álvarez: Internas cruzadas con Kicillof, la UNLa y la fractura del bloque.

El intendente de Lanús se encuentra operando en el epicentro de la feroz interna que sacude al peronismo de la provincia de Buenos Aires. • La fractura con el Kicillofismo: La tensión entre La Cámpora y el gobernador Axel Kicillof escaló a niveles institucionales insólitos. Concejales alineados con el gobernador decidieron romper con el oficialismo local y armar bancadas propias. Desde el kicillofismo local denuncian abiertamente que “en Lanús no hay integración ni ámbitos de diálogo con la gestión de Julián Álvarez”. El mandatario provincial llegó a plantar armados políticos y sellos vecinales propios en el distrito para discutirle el poder territorial de cara a las próximas elecciones. • Guerra abierta con la UNLa: El conflicto político también se trasladó al ámbito académico. La agrupación camporista Frente Ana Jaramillo, bajo el ala de Álvarez, desató una dura disputa contra las autoridades de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) dirigidas por el rector Daniel Bozzani. La interna sumó ribetes polémicos al cruzarse denuncias de cartelización y el manejo de servicios de limpieza tercerizados vinculados a altos funcionarios municipales. • Prioridades partidarias: Opositores denuncian de manera reiterada que los recursos logísticos y de la Secretaría de Seguridad municipal suelen ser subordinados a actos políticos y de la orgánica de La Cámpora —como los homenajes a Néstor Kirchner presididos por Máximo Kirchner en el distrito— llegando al extremo de vallas institucionales que impiden el ingreso de concejales de la oposición al propio recinto deliberativo, otro ejemplo claro son las movilizaciones constante al domicilio de Cristina que esta privada su libertad.

La asfixia impositiva: El mapa del “Impuestazo” en Lanús

Para sostener la estructura de gastos, el oficialismo aprobó y prorrogó un esquema tributario calificado por la oposición como un “vaciamiento al bolsillo del vecino”. Los tres ejes centrales de la fuerte suba impositiva son:

Tasa Vial a los Combustibles: es del 2% mas agregado al valor oficial.

Tasa de Seguridad e Higiene a Grandes Superficies, es del 6%, Aplicada a la facturación de grandes cadenas de supermercados. Generó un fuerte cruce nacional con la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) y el Ministerio de Economía.

Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL / TSG), mínimo 20% de suba, Habilitada por el Concejo para reajustarse de forma mensual de acuerdo a la inflación, con mínimos que sufrieron subas de hasta el 467%.

A este combo impositivo se le sumó la implementación de un sistema de fotomultas mediante camionetas municipales de prevención. Sectores vecinales denuncian que los vehículos de patrullaje fueron desviados de sus tareas de seguridad ciudadana para funcionar como mecanismos de recaudación “fraudulentos e ilegales”.

El deterioro de la gestión cotidiana: La calle desmiente el relato

Mientras la presión fiscal se incrementa, las prestaciones urbanas y esenciales muestran signos evidentes de abandono y desinversión: • Inseguridad descontrolada: Concejales de la oposición e intendentes precursores en la región acusan a la gestión de “dejar caer todo el trabajo de prevención realizado en los últimos años”. Los robos cometidos por motochorros a plena luz del día, las entraderas violentas y la falta de respuesta rápida de los patrulleros convirtieron a Lanús en una zona crítica del Conurbano. • Baches, Barrido y Basurales: El estado de las calles es calamitoso. La falta de un plan serio de bacheo convive con la multiplicación de microbasurales crónicos en los barrios y deficiencias notorias en el sistema de recolección de residuos. • Asistencia Social y Comedores: La crisis socioeconómica golpea con fuerza las barriadas de Lanús. Lejos de garantizar una red eficiente, los comedores comunitarios y sociales denuncian trabas burocráticas y recortes logísticos que dificultan la entrega de alimentos frescos a las familias más vulnerables. • Sistema de Salud en Crisis: El descontento estalló tras denuncias concretas en el Concejo Deliberante respecto al vaciamiento de profesionales en el sistema asistencial local. El caso más grave expone la sustitución de médicos profesionales por personal técnico en las ambulancias de emergencias del municipio, poniendo en riesgo la atención primaria ante incidentes de gravedad en la vía pública.

Denuncias por “Despilfarro” e Irregularidades Administrativas

La contradicción entre la falta de fondos declarada para las obras vecinales y el uso real del dinero encendió alarmas en los organismos de control: • Sanciones del Tribunal de Cuentas: El Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires detectó irregularidades por más de $52 millones en concepto de gastos de combustible para patrulleros y vehículos oficiales. Se aplicaron sanciones económicas a funcionarios de la intendencia por emitir órdenes de pago millonarias desprovistas de toda documentación de respaldo. Paralelamente, la oposición investiga contratos de $2.100 millones destinados al alquiler de camionetas particulares. • Gastos superfluos bajo la lupa: En medio de las quejas por las luces apagadas y las calles rotas, la gestión de Julián Álvarez destinó sumas astronómicas ajenas a las urgencias vecinales. Se denunció el gasto de $3.768 millones de pesos para shows, recitales y festivales de esparcimiento, así como también una polémica partida de $218 millones para la compra de 125 medallas de oro y plata destinadas a condecoraciones internas del personal municipal.

La gestión de Julián Álvarez en Lanús se encuentra atrapada en su propio laberinto. El fuerte peso impositivo sobre el combustible, la canasta de alimentos y las tasas de ABL no retornan a la comunidad en forma de obras o patrullaje. Con una preocupante parálisis en áreas sensibles como la salud y la seguridad urbana, y sin puentes de diálogo sólidos dentro del peronismo que comanda la provincia, la intendencia camporista enfrenta un descontento vecinal generalizado que amenaza seriamente su continuidad y gobernabilidad territorial.