El vertiginoso crecimiento de la morosidad en los créditos familiares registró su primera baja mensual en agosto, logrando estabilizarse tras el récord alcanzado en julio. Según el último Informe sobre Bancos publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el ratio de irregularidad en las deudas de los hogares se posicionó en el 12,81%, lo que representa un retroceso marginal de 0,13 puntos porcentuales respecto al mes anterior. A pesar de este freno en la escalada, el panorama sigue siendo sumamente crítico. En la comparación interanual, la mora de las familias casi se duplicó en los últimos doce meses, saltando desde el 6,6% anotado en agosto de 2025. Esta persistencia en niveles históricamente altos refleja que, si bien se detuvo la velocidad del deterioro, el peso de las obligaciones financieras continúa asfixiando los presupuestos domésticos. Los analistas del sector advierten que la leve mejora estadística del mes debe leerse con cautela. Una porción significativa de la baja se debió a que las entidades financieras trasladaron créditos considerados totalmente incobrables a cuentas de orden (fuera de balance). Sin este procedimiento técnico y de saneamiento de carteras, el índice de morosidad real habría continuado su tendencia al alza. En la distinción por líneas de financiamiento, el comportamiento fue dispar: • Tarjetas de crédito: Registraron una disminución en su ratio de irregularidad (cayendo al 12,2%) debido a que las familias están perdiendo margen y cupo para seguir financiándose por esta vía. • Préstamos personales: Volvieron a mostrar leves subas, manteniéndose como uno de los sectores más golpeados por el atraso de pagos. • Créditos hipotecarios: Siguen manteniéndose en niveles de mora mínimos y sin variaciones de magnitud.