Las condiciones meteorológicas actuales están fuertemente influenciadas por una alteración profunda en los patrones de circulación atmosférica global. El desarrollo del fenómeno climático de El Niño fomenta tormentas intensas y sistemas frontales estacionarios con lluvias torrenciales continuas en zonas del centro y norte de Argentina, el sur de Brasil y regiones de la costa del Pacífico. Los pronósticos climáticos indican que esta tendencia de aguas altas y temporales húmedos se extenderá durante el resto del año e incluso hasta los primeros meses de 2027. La región del Litoral argentino se encuentra bajo estricta vigilancia debido a caudales en ascenso acelerado que amenazan con superar registros históricos: • Río Paraná: Alimenta su caudal por persistentes precipitaciones en el sur de Brasil (Río Grande do Sul) y la apertura de vertederos de represas. Las costas de Corrientes sufren anegamientos graves en Paso de la Patria y la capital. Se espera que el pico máximo de la crecida llegue este martes 20 de octubre, situando al río al borde o por encima de los niveles de evacuación crítica (aproximadamente 7 metros). Se ejecutan traslados contrarreloj de cabezas de ganado desde las islas hacia zonas altas. • Río Uruguay: Representa el frente más comprometido hasta el momento. En la localidad de Concordia, el agua ya alcanzó los 11,25 metros y mantiene una tendencia ascendente, forzando evacuaciones preventivas y el cierre total de avenidas costaneras. Las localidades ribereñas hacia el sur se preparan para recibir la onda de crecida durante las próximas tres semanas.